| | "PUTA" és un relat xupxup de Rubén Bonet®
una visión retrospectiva: la prostituta italiana hiperyonqui que se me insinuó en la calle monteros, en el centro de madrid, i was 19. su única prenda era un ostentoso abrigo de piel de animal no demasiado cotizado. a la puta le faltaban varios dientes. no me resultaba nada atractiva. la única posibilidad que le vi es que me la mamara -por lo de la fantasía de que te la chupe una desdentada-. nos pusimos de acuerdo en el precio (1000 o 1500 pesetas, no me acuerdo, el precio de una dosis en la calle) y subimos a un hotelucho mmm....pintoresco, para no alargarme en descripciones. me desnudé y me tumbé en la cama mientras que la italiana procedía a empezar su trabajo.
yo estaba realmente divertido con la inesperada aventura: iba rumbo a mi propio hotelucho que estaba situado en la misma calle un par de cuadras más abajo, al que ahora me imaginaba lleno de putas y gente entrando y saliendo abrochándose las braguetas. había llegado en la mañana y entré a preguntar nada más por que me lo topé ahí enfrente y necesitaba alojamiento. me convenció el precio. totalmente de acuerdo a la confortable modestia y aparente pulcritud. estaba pensando eso mientras miraba distraído la decoración del cuartucho, rara y desincronizada. moquetas rojas y algunos objetos de los 60´s, totalmente "kitch" pero auténticos, con cosas de procedencia bastante más antigua: marcos de madera grandes y algunos acabados de hoja de oro. la italiana estaba dale y dale, pero entre que no me concentraba y en que ella no me excitaba para nada, mi juvenil erección era tomada por mi mente como un simple muñón cicatrizado. mi falta de excitación -y por consiguiente de cualquier sensación que tuviera que ver con el placer sexual- no me preocupaba en absoluto, había pagado por adelantado! y seguía contemplando el cuarto: el reloj de la mesita tampoco tenía desperdicio: tenía unos ángeles muy raros desnudos y en posturas que yo no alcanzaba a reconocer porque me quedaba un poco retirado y había media luz. hubiera podido resolver el problema reptando sobre mi espalda y acercándome más, pero pensé que si hacía eso iba a resultar un acto de verdadera descortesía hacia la italiana que seguía esforzándose duro con su tarea. hasta que se empezó a desesperar -por su siguiente dosis? quizás porque ya llevábamos demasiado tiempo? y desplegó sus estrategias mamatorias más agresivas. creo incluso que en su nueva postura trataba de aumentar mi excitación rozándome en sus movimientos uno de sus ridículos pechos por mi rodilla. nada de nada.
yo observaba todo muy divertido: a la puta, el cuarto, mi cuerpo desnudo, mi vida... la sensación era a toda madre. la fotografía del momento más bien. la sensación que se tiene a veces no sólo de habitar sino de llenar una escenografía única e irrepetible, hecha exclusivamente para el disfrute de uno, de la única mente consciente de ese momento, porque la de la italiana era ajena a todos esos detalles. la mente de la italiana estaba concentrada en MI placer, y por supuesto en el suyo: acabar la faena para darse un pico.
obviamente pensaba más en su propio placer pero primero tenía que dármelo a mí para conseguir el suyo. así es que la situación se tornaba tensa por momentos. a mí me la habían mamado varias veces (tampoco una exageración: lo normal para un chico no muy despierto pero atractivo para las mujeres) pero jamás había logrado correrme en la boca de ninguna de mis novias. ahora tenía la ocasión perfecta para lograr mi propósito sin sentirme mal por obligar a alguien a sacar un chorrito de semen de mi pito y poder eyacular por fin en la garganta de un semejante. pero definitivamente esa era la peor mamada que me habían hecho en toda mi vida. automáticamente vinieron a mi mente cosas como las leyes que protegen al consumidor y ya estaba a punto de reclamarle a la italiana que qué pedo sino fuera porque veía que en realidad se estaba esmerando mucho, incluso parecía que sufría un poco. a mí eso me daba igual. para qué se mete en pedos?, ni modo que me compadeciera de una puta yonqui y que le regalara mi dinero, no lo hago ni con los tullidos. bueno, con los tullidos a veces sí, pero no lo iba a hacer con esa puta desdentada, al fin y al cabo ella fue quien me habló cuando yo caminaba tranquilamente en la calle...
de placer nada de nada, pero la puta estaba totalmente consternada y me preguntó enojada que qué me pasaba. le dije que lo que me pasaba era que su mamada era una mierda y que por favor se concentrara e hiciera de una vez bien su trabajo. el aspecto de la yonqui era deplorable y tenía toda la boca y la barbilla manchada de lápiz labial. me dio pena y pensé que si en esa circunstancias, síndrome de abstinencia básicamente, la obligaba a seguir mamándomela la puta podría tener reacciones imprevisibles. pensé en mi pito, pensé en los pocos dientes que poblaban sus encías y pensé también que me podía arrancar el pito de un bocado con esos pocos diente si se desesperaba... además, lo de arrancarme el pito a mordiscos podría convertirse simbólicamente en la venganza hacia el mundo de la puta desdentada. le dije que sí, que mejor lo dejáramos y empecé a vestirme mientras la puta también se arreglaba. abandonamos el cuarto y bajamos las escaleras hacia la calle mientras la italiana me contaba que qué raro, que había sido de los pocos tipos a quien no había logrado hacer eyacular con sus grandes mamadas. le dije que sí y empecé a caminar hacia mi hotel. contento de estar de nuevo en la calle.
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| | Posted 4/12/2005 12:45 PM - 418 Views - 0 eProps - 0 comments
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